No por miedo a errar vas a dejar de jugar.

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Simpática, sociable, divertida, positiva, creativa, comprensiva, extrovertida, decidida, justa, compañera, alegre, respetuosa, sincera, apasionada, amable, humilde, amigable, solidaria, llamativa, neutra, segura, fiel, carismática, imaginativa, puntual, directa, defensiva. Miedosa, impulsiva, distraída, sensible, egoísta, vengativa, rencorosa, vaga, cabeza dura, charlatana, arriesgada, impaciente, orgullosa, inquieta, celosa, contestadora.

miércoles, 25 de marzo de 2009


26 de Marzo del 2006

Luces brillantes que al humo artificial viste de colores. Miles de personas que moviendo todo el cuerpo se divierten y sonríen al ritmo de la música disfrutando cada momento de esta fiesta donde celebramos el aniversario de vida de una amiga.
Me encuentro hablando con una de mis amigas a la cual le comento lo divertido que se nota todo, lo que sucede en tal punta, lo que estaba por suceder en tal otra cuando entre tanto descontrol, saltos, gritos y baile logré visualizar cierta silueta. Nuestras miradas cruzaron por unos segundos, miradas que me dejaron descolocada y no podía creer lo que veía. Me siento desequilibrada y por algunos minutos dejé de pensar hasta que le comenté a la persona que estaba al lado mío lo hermoso que se veía esa persona (‘hermoso’ no fue el término justo que utilicé).
Lo seguí, intenté reencontrarme con esos ojos que me enamoraron por completo en el momento que se cruzaron y así todo el tiempo. Mientras bailaba, mientras caminaba, mientras sonreía buscada ese rostro que me cautivó y me hundió en un mundo de ilusión.
Baile desenfrenado, música a todo volumen mientras en ronda nos divertimos como nunca con dos de mis colegas. De pronto lo veo y se acerca, se me acelera el corazón y el extiende su mano en forma de pedido para bailar unos minutos. Acepto, por supuesto, y comenzamos a movernos los dos. Cruzamos alguna palabras donde alguna que otra torpeza contesté por los nervios y luego que terminó la canción cada uno se separó y siguió como si nada hubiera pasado – aunque bien sabía que por dentro estaba a punto de estallar de la adrenalina y la emoción de tocar esas manos tan suaves que me hicieron girar-.
La música de a poco fue abandonando el lugar y comenzamos a sentarnos en nuestros respectivos lugares. De reojo nos observábamos mientras yo me moría por tenerlo cerca nuevamente y poder contemplarlo como nunca antes.
Cada instante que pasaba sin verlo comenzaba a extrañarlo aunque prácticamente no nos conozcamos pero ya había conquistado gran parte de mí.
Decidí hablarle, iba a acercarme por mi cuenta en el momento que tomara valor para ir a encararlo y poder comenzar una conversación; pero una amiga se adelantó y fue a conversar con él.
Sentí odio, la observé de una forma inquietante y bastante vulgar que mi rostro mostraba con claridad, pero cuando me comentó que ese chico que yo tanto deseaba me quería de verdad sentí un aprecio enorme hacia ella y no paré ni un segundo de abrazarla y demostrarle afecto.
Última tanda de baile, todo se definiría allí. Nos levantamos de nuestras mesas, sacamos nuestros zapatos que tantos nos incomodaban y corrimos al centro de la pista de baile. Luego llega él de atrás abrazándome con un brazo desde el hombro izquierdo pasando por mi espalda, parecía un sueño hecho realidad.Subimos la escalera iluminada del rincón donde me preguntaste:
- ¿Cuántos años tenes?
- Emm… trece- contesté. - ¿y vos?
- Quince.
Me sentí muy chica en ese momento (que de hecho lo era) y sentí vergüenza porque esto era nuevo para mí. Subimos y nos separamos cada uno al baño de nuestro respectivo sexo.
Al bajar sola por la misma escalera, recorriendo el mismo camino que hicimos juntos hace unos instantes, apareció él y nuevamente me abrazó observando el lugar para ir a algún lugar tranquilo donde podríamos estar.
Pero comienza el carnaval carioca, todo puro descontrol.
- ¿Te molesta acá?
- No… - en bajo contesté.
Nuestros labios se juntaron y mil sensaciones recorrieron mi interior mientras nosotros allí en el medio expresando nuestro ‘amor’ el cual no sabríamos que ese beso sería luego de tres años tan especial como lo es ahora.
Después de tanto tiempo entenderíamos que aquel encuentro entre los dos no fue uno más del montón, sino que fue uno especial porque fue el comienzo de nuestra historia que juntos luego construimos los dos a pesar de la inexperiencia mía de ese día porque es en vano cada consejo, ‘no se puede enseñar a besar’ y ese beso además de ser especial porque sucedió con él, lo fue porque fue el primero que tocó y rozó mis labios por primera vez.
Ailu

1 comentario:

  1. naaa me mori, me lo lei todo, que bien que escribis ailu

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